jueves, 14 de marzo de 2013

Querido mundo...

Sé que hay días mejores que otros. Que hay épocas en las que parece que todo nos va estupendamente y otras en las que todo va mal. Pero me hace mucha gracia cuando la gente dice: " es que el mundo está en contra mía"(mundo, Dios, universo etc, etc.)

Un día pensé que no es posible que el mundo esté tan aburrido como para dedicarse a molestar a un sólo individuo. ¿Cómo elige a la "víctima" el mundo? ¿Tira una ruleta ,(inmensa, por cierto, para elegir entre 7 billones de personas) a ver a quién le toca?¿Tiene una inmensa urna con nombres dobladitos y saca unos cuantos cada día?¿No tiene suficiente con intentar sobrevivir a todo lo que estamos haciendo con él, con las guerras, ataques al medio ambiente, agujeros en la capa de ozono, exterminación de especies...?Me imagino al mundo ideando en cómo fastidiar el día a Fulanito. "¿Y si hago que pise una caca de perro?¿Y si paro el metro a la hora que lo coge para que llegue tarde?" .

Por eso me puse en el lugar del mundo. ¿Qué pensaría el mundo, al escuchar tantas quejas injustas?¿Cómo se sentiría?¿Cómo me sentiría yo si alguien que no conozco y que vive en Rusia me culpara de que se le ha estropeado la lavadora?Y de ahí creé la carta de la imagen.


Entiendo que nos creamos especiales y únicos, Lo somos, por supuesto. Pero¿ somos tan especiales que estamos por encima de una masa de billones de años de edad? Nosotros, que vivimos una media de 80 o 100 años, somos tan importantes para nuestro planeta como para nosotros una hormiga o un mosquito.¿Por qué entonces perder el tiempo en maldecir y culpar al mundo, o al universo , en vez de intentar mirar dentro de nosotros mismos o a nuestro inmediato alrededor para encontrar una solución?

domingo, 3 de marzo de 2013

Tomar decisiones y aceptar las consecuencias.



Dentro de un mes , por fin cumpliré uno de mis grandes sueños en la vida : ir a Japón. Es un viaje que llevo soñando media vida, una cultura que me lleva fascinando desde que tenía 8 años.

Llegar a este viaje me ha llevado muchos quebraderos de cabeza: económicos,  no permitirme muchos caprichos, trabajar horas extra, estudiar mucho el idioma y salir poco. Hay momentos en que estoy agotada mental o económicamente, o ando nerviosa perdida. Pero no me quejo . Sé que es mi elección irme ahora  y de la forma en la que lo haré. Soy consciente de que si hubiese administrado mejor mi tiempo y mi dinero no tendría este agobio, y admito mi culpa. He aprendido mi lección y las cosas me están saliendo mejor.

Es como si   hay dos caminos : uno asfaltado y largo, y uno corto pero lleno de barro. Nosotros decidimos meternos por el que está lleno de barro para llegar antes, pero nos manchamos completamente. Y entonces nos enfadamos y nos quejamos al ayuntamiento o al barrendero de por qué no han asfaltado el camino corto.

Nuestra vida es en mayor parte el resultado de nuestras decisiones y acciones con respecto  a las circunstancias que se nos presentan.

Igual que ser feliz. Para ser felices, hay que elegir la felicidad, y hacer los sacrificios o concesiones que nos permitan estar más a gusto con nosotros mismos. Si no lo hacemos, no podemos culpar a nadie más que a nosotros mismos de nuestra desdicha.

Si quiero ir a Japón con los cerezos en flor este año, tengo que apretarme el cinturón. Lo que no puedo es gastarme 300 libras en ropa de primavera-verano y luego quejarme que no puedo pillarme un hotel en forma de casa tradicional japonesa . En cambio sé que cuando esté en ese hotel , cada minuto de sacrificio habrá merecido y mucho, la pena.


lunes, 4 de febrero de 2013

Comunicación, calma y sonrisa.

A pesar de no haber estudidado nada relacionado con la psicología o la atención al cliente, la experiencia de cuatro años de cara al público me ha enseñado trucos y formas de tratar con todo tipo de personas.

Por ejemplo, he descubierto que la forma de pedir las cosas o un favor puede influir mucho en que la otra persona decida ayudarnos o no. Supongo que esto también es un tema cultural, puesto que en Inglaterra son mucho de "mantener las formas" .En España decimos "Quiero una hamburguesa con patatas y coca-cola". y en Inglaterra se dice " ¿Podría tomar una hamburguesa, patatas y coca-cola,por favor?".

Otro caso. He descubierto que en vez de decir " No se puede entrar con bebidas", funciona mucho mejor lo de "¿Está el vaso de su bebida vacío? Porque tenemos una papelera pero sólo se pueden poner vasos vacíos, ya que el líquido se desparramaría y usted tendría que limpiarlo..." Es más largo, sí. Pero la otra persona no se siente acusada o tratada como un niño, y va por sí misma a buscar otra papelera o a terminarse la bebida, sin pensar que tú le has ordenado nada.

También el tono con el que hablamos a la gente. Si quiero que mantengan el silencio o hablen en voz baja , les saludo o les hablo siempre en voz baja. Ellos, sin quererlo , tienden a contestarme en el mismo tono , y yo no he tenido que pedirles que bajen la voz en ningún momento. Si estás calmada, aunque alguien te venga muy alterado o disgustado, acabará calmándose o al menos se callará porque verá que no puede contigo. 

Y para bordarlo todo, una sonrisa. Una sonrisa hace sonreír al que está hablando contigo. O lo desconcierta y se olvida de su queja. O ve que no puede vencerte .No se puede perder sonriendo de forma sincera. La gente acepta mucho mejor órdenes o peticiones o instrucciones si estás sonriendo y se lo dices de forma calmada.

Así que sonreíd, mantened la calma e intentad comunicar las cosas negativas de forma positiva.

 ¡Ya veréis como pocos se niegan a haceros caso!



domingo, 20 de enero de 2013

Valorar y sentirse valorada

Hace poco tuvimos una especie de evento especial en mi trabajo para los trabajadores, y había vino después. Lo "chocante" fue ver como aquellos con la posición más alta de mi lugar de trabajo  eran los que nos llevaban las bandejas con las copas de vino o aparecían a ofrecernos frutos secos o palitos de pan y queso, salados.

Mi nuevo jefe, a diferencia del anterior, se ha ido parando uno a uno con todos los trabajadores para presentarse personalmente, y preguntarnos nuestro nombre.La segunda vez que me vio, se acordaba del mío.



El año pasado , el Dalai Lama vino a recoger un premio. Durante la mañana, tuvo varias reuniones y siempre era acompañado por un séquito de guardaespaldas y gente. Le habían preparado una alfombra roja con jarrones de flores a los lados, pasando por una puerta grande, y el Dalai Lama se negó a ir por la alfombra. Abrió la pequeña puerta lateral para dejar pasar a todo el mundo, quedándose él al final. Luego saludó a una de mis compañeras la cual estaba vigilando esa puerta y comentó que le encantaba su país de origen.




Todos somos humanos. Estamos compuestos de lo mismo. Los habrán más poderosos, menos, pero todo lo que hacemos tiene una consecuencia en la gente que nos rodea, en nuestro barrio , nuestra empresa, nuestra ciudad, o nuestro país. Muchos líderes se olvidan de esta verdad. Pero cuando alguien "de arriba" se acerca a "los de abajo", esa  persona "de abajo" se siente especial, valorada. Descubre que lo que hace, aunque insignificante a primera vista, tiene un valor. 

Y ¿a quién no le gusta sentirse valorado?.

Llamadme vanidosa, pero a mi me encanta sentirme valorada en mi trabajo. Por eso cuando voy a otro sitio, siempre doy las gracias o deseo un buen dia a esa persona que me atiende.

¿Cuándo fue la última vez que alguno de vuestros superiores os hizo sentir valorados/as?






domingo, 30 de diciembre de 2012

Eligiendo caminos

Elegir un camino es complicado, porque hay que dejar el que recorremos para adentrarnos en otro que no conocemos.

Pero elegir es parte de la vida, y lo que hace que la vida no caiga en la monotonía y la rutina.

Yo cambié mi rutina hace 4 años cuando cogí el billete sin retorno a Londres, volví a cambiar de camino cuando decidí que ya mi trabajo en la tienda de souvenirs no me aportaba nada, y descubrí que dejando atrás ciertas personas y hábitos, mi vida cobraba de un nuevo sentido. La verdad es que toda mi vida de adulta ha sido la consecuencia de no hacer un camino normal cuando fui a la Universidad y estudié Bellas Artes, porque decidí que quería unos estudios que me formaran más allá que curricularmente y que alimentaran mi creatividad antes que otros en los que sacaría mejor nota, pero me llamaban menos la atención.

Al principio, elegir da miedo. Dejar lo que uno conoce nos puede llenar de ansiedad e incertidumbre. Pero si todos hubiéramos seguido el camino más cómodo , no existirían los grandes logros del ser humano, ni las obras de arte, ni la electricidad habría sido inventada o incluso la rueda.Todo lo que nos rodea ha sido fruto de la decisión de alguien de salirse del camino predeterminado.Si ese camino es mejor o peor, no lo sabremos si no lo recorremos, y ¿vamos a quedarnos en un camino mediocre cuando existe la posibilidad de encontrar uno perfecto para nosotros, que nos hará sumamente felices?

No hace falta cambiar el mundo, pero podemos cambiar nuestra vida, hacerla más interesante, más divertida, o que nos llene más. Podemos salir de nuestra autocompasión o tristeza si giramos en un momento dado y en vez de por el camino, vamos campo a través. Total, nadie dice que tras un rato atravesando el campo no encontremos otro camino que recorrer, con otros paisajes, otras bifurcaciones y otras experiencias.O a lo mejor ese camino nuevo nos lleva al antiguo, al que llegaremos cambiados por las experiencias que hemos vivido en esa ruta diferente que hemos realizado.

Aparquemos el miedo, echémonos la mochila al hombro con agua, comida, un chubasquero y unos guantes por si hace frio, y adentrémonos en lo desconocido. Seguro que ,sea lo que sea lo que haya allí esperándonos, nos hace evolucionar como personas.

Espero que lo mejor del 2012 sea lo peor del 2013.

¡Feliz año nuevo!

domingo, 23 de diciembre de 2012

Respetemos las diferencias sin juzgar.

En mi lugar de trabajo veo gente de todo tipo y condición. No es la primera vez que me dejo guiar por el aspecto de una persona, y pienso que va a causar algún problema. Luego hablo con esa persona y veo que es una persona normal y amable , con muchas cosas interesantes que contar.Intento aprender cada día y no juzgar o asumir cosas sobre la gente basándome sólo en mi impresión sobre ellos. Muchas veces acierto, pero otras no.

Cometemos el error de juzgar las acciones, conocimientos o formas de ver la vida del resto de personas  basándonos en lo que para nosotros está bien o mal. Pero igual que para los Cristianos  Navidad es el día más importante del año y en otros países de Asia no es diferente a cualquier otro día, lo que para mí es indispensable en mi vida puede ser irrelevante para el que vive en la casa de al lado.El blanco es color de luto en algunas culturas  en vez del negro y el 4 es el número de la mala suerte en Japón...

Intentemos no asumir, o al menos tengamos claro que asumir no es igual a la realidad, y averigüemos si estamos en lo cierto o no.Evitemos los juicios antes de tiempo basándonos sólo en nuestra experiencia y sin tener en cuenta la experiencia de los demás.

Lo que a Pepito le funcionó, quizá a mi no me funcione. Lo que para mí es un día aprovechado, para mi compañera de trabajo es un día aburrido. Respetemos cada una de esas cosas y no intentemos imponer nuestra visión . Aceptemos a las personas sean como sean e intentemos aprender de ellas sin juzgarlas.

¿Y qué mejor momento para empezar, que durante las fiestas de Navidad?

¡Feliz Navidad, mis queridos lectores!

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Vivir el momento o capturarlo?

Hoy una pareja de turistas entro a mi lugar de trabajo. Estaban decidiendo si comprar o no la entrada, pero cuando vieron que no se podían hacer fotos, decidieron irse.

Entiendo que uno quiera un recuerdo de un viaje, pero últimamente las cosas están llegando a un punto muy extremo.

Hemos llegado a un punto en el que antes de que disfrutar de la experiencia, lo primero que pensamos es en hacer una foto para mostrarla a los demás, para compartirla en las redes sociales ,....Antes de disfrutar del momento, nos preocupa más capturarlo y compartirlo y ,mientras hacemos eso, el momento pasa y sólo lo podemos disfrutar a traves de grabaciones o pantallas LCD. Y esa experiencia, eso que podriamos haber sentido en ese momento si hubieramos decidido disfrutarlo 100%, queda menguado y enclaustrado entre los pixeles y megabytes.

No voy a ir de superior y admito que soy de las que voy a Florencia 3 veces en 4 años y cada vez hago 300 fotos, muchas iguales. Pero lo que sí es cierto es que el hecho de hacer fotos o no, no me impide entrar a un sitio. Si no me dejan, pues o hago un dibujo, o compro una postal (las cuales compro de todas formas porque las colecciono) . He notado que cuando no me dejan hacer fotos, presto más atención a las cosas y las disfruto de una forma más intensa, y cuando hago fotos paso bastante porque pienso " ya lo veré mejor en la foto cuando la pase al ordenador". 

Las fotos nos ayudan a recordar momentos, personas, conciertos, y platos que hemos cocinado. Ahora bien, asegurémonos que al ver ese vídeo o esa foto, lo que recordamos no sean los segundos de grabación que le quedaban a la memoria de la cámara, o que nos estábamos quedando sin batería, y que lo que nos venga a la cabeza sea lo que sentimos y experimentamos, el sabor del plato o la pequeña conversación con tu ídolo favorito.

Vivamos más las cosas, empapémonos de las sensaciones , y no serán necesarias tantas fotografías que luego no volveremos a mirar.