lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Vivir el momento o capturarlo?

Hoy una pareja de turistas entro a mi lugar de trabajo. Estaban decidiendo si comprar o no la entrada, pero cuando vieron que no se podían hacer fotos, decidieron irse.

Entiendo que uno quiera un recuerdo de un viaje, pero últimamente las cosas están llegando a un punto muy extremo.

Hemos llegado a un punto en el que antes de que disfrutar de la experiencia, lo primero que pensamos es en hacer una foto para mostrarla a los demás, para compartirla en las redes sociales ,....Antes de disfrutar del momento, nos preocupa más capturarlo y compartirlo y ,mientras hacemos eso, el momento pasa y sólo lo podemos disfrutar a traves de grabaciones o pantallas LCD. Y esa experiencia, eso que podriamos haber sentido en ese momento si hubieramos decidido disfrutarlo 100%, queda menguado y enclaustrado entre los pixeles y megabytes.

No voy a ir de superior y admito que soy de las que voy a Florencia 3 veces en 4 años y cada vez hago 300 fotos, muchas iguales. Pero lo que sí es cierto es que el hecho de hacer fotos o no, no me impide entrar a un sitio. Si no me dejan, pues o hago un dibujo, o compro una postal (las cuales compro de todas formas porque las colecciono) . He notado que cuando no me dejan hacer fotos, presto más atención a las cosas y las disfruto de una forma más intensa, y cuando hago fotos paso bastante porque pienso " ya lo veré mejor en la foto cuando la pase al ordenador". 

Las fotos nos ayudan a recordar momentos, personas, conciertos, y platos que hemos cocinado. Ahora bien, asegurémonos que al ver ese vídeo o esa foto, lo que recordamos no sean los segundos de grabación que le quedaban a la memoria de la cámara, o que nos estábamos quedando sin batería, y que lo que nos venga a la cabeza sea lo que sentimos y experimentamos, el sabor del plato o la pequeña conversación con tu ídolo favorito.

Vivamos más las cosas, empapémonos de las sensaciones , y no serán necesarias tantas fotografías que luego no volveremos a mirar.

3 comentarios:

Mar dijo...

Muy buena esta entrada. Yo lo llamo "el mal del fotógrafo"; te pasas el dia haciendo fotos inolvidables, pero no disfrutas tanto del momento como el que no tiene que sostener la cámara. Y que conste que me encanta la fotografía, pero sí que es cierto que de vez en cuando deberíamos dedicarnos plenamente a vivir la experiencia, porque los recuerdos son la mejor foto que nos podemos llevar.

Pipah dijo...

Era de las que hacian fotos cada día y ahora con suerte me acuerdo de llevarme la camara. Las fotografias estan para recordar esos momentos vividos pero la mayoría de gente se olvida de esos detalles. A mi no me impide entrar a un sitio que se pueda o no hacer fotos, me lo impide más el precio que a veces son desorbitados xD

AJ. dijo...

Pues yo no comparto la opción que eligieron pero si la entiendo. Es decir, ¿pagas un dinero por entrar a un lugar y ni siquiera puedes hacerte una foto de recuerdo?.
Ten en cuenta que el 99% de los lugares que no te dejan hacer foto es por ganar dinero con las postales, y al fin y al cabo es lo mismo que una fotografía con la diferencia que pagas 1 €/pound por ella.
Realmente aplico el refrán de "más vale lápiz corto que memoria larga" a esto. Cuando tengas 80 años no te vas a acordar de dónde y con quién estuviste de una manera 100% pura.
Aunque yo soy el contrario muchas veces hago pocas fotos y luego me arrepiento.